| Sergio Ludeña dejó su marca en el manejo del IPD. Las cifras, que tienen como fuente Seace (Servicio Electrónico de Contrataciones del Estado), así lo grafican. |
La administración de Sergio Ludeña privilegió egresos no deportivos entre enero y julio. Federaciones, atletas de alta competencia, talentos y agentes deportivos, infraestructura, servicios biomédicos, entre otros, solo reciben S/ 175 millones al año.
Por Wilder Buleje
El Instituto Peruano del Deporte (IPD) inició este año con un presupuesto de S/ 354'452,392. Una cifra que debe cubrir una serie de exigencias deportivas y administrativas, que usualmente superan con largueza los montos que el Estado otorga con algún grado de sacrificio.
Por eso sorprende que, entre enero y julio de este año, la recientemente cesada administración de Sergio Ludeña haya dispuesto Órdenes de Servicio (contrataciones expresas hasta por 8 UIT, equivalentes a S/ 44,000 aproximadamente) que alcanzan el monto de S/ 201'146,461.90.
Lo más significativo: esas Órdenes de Servicio (OS) carecen de impacto directo en el núcleo del deporte y exceden largamente el monto orientado a Productos (S/ 175'780,485), que incluye las subvenciones para las federaciones deportivas (S/ 73'077,028), infraestructura deportiva (S/ 54'353,957), estímulos a deportistas de alta competencia (S/ 20'471,424) y estímulos para talentos deportivos (S/ 8'345,194).
Este ámbito —competitivo y de alta competencia— se completa con Servicios Biomédicos, Perfeccionamiento en Centros de Alto Rendimiento, Masificación Deportiva, Capacitación de Agentes Deportivos y la gestión administrativa del programa.
Es decir, si la mitad del monto destinado a las Órdenes de Servicio (S/ 100 millones) se hubiera orientado a las federaciones, a los deportistas de alta competencia, a los talentos deportivos y a los agentes deportivos, se habría dispuesto de más recursos para mejorar procesos y acceso a programas de élite que hubiesen estimulado un visible salto cualitativo.
¿EL DEPORTE Y LOS DEPORTISTAS?
¿Por qué se optó por gastar en asuntos no vinculados directamente al deporte? ¿Por qué no se invirtió en los atletas que el próximo año nos representarán en los Juegos Panamericanos Lima 2027? Quizá la Contraloría General de la República podría indagar un poco más en este asunto, puesto que la Oficina de Control Institucional del IPD parece indiferente ante estos hechos.
Surge también otra interrogante: ¿el nuevo titular del IPD, Óscar Fernández Cáceres —quien ya ocupó el cargo entre 2016 y 2018 durante el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski— frenará esa hemorragia de recursos o continuará con esa velocidad de gasto en servicios no deportivos?
Fernández ejerció el cargo de ministro en el despacho de Trabajo y Promoción del Empleo (MINTRA) hasta el 30 de mayo y ha dejado una huella al respecto. De manera referencial, el MINTRA totalizó Órdenes de Servicio entre enero y julio de este año por S/ 18'333,244, una cifra modesta en comparación con el IPD.
Como el IPD está en la esfera del Ministerio de Educación, que desde los primeros días de agosto encabeza José Antonio Chang. Recurrimos a cifras estatales para verificar sus gastos en Órdenes de Servicio entre enero y julio de este año. Ese monto asciende a S/ 104'673,323.80, casi la mitad de lo gastado por el IPD.
Sin embargo, el presupuesto del Ministerio de Trabajo asciende a S/ 964'638,530 y el del Ministerio de Educación a S/ 48,745'001,317. Es decir, en la relación presupuesto vs. gasto en órdenes de servicio, el IPD gana por goleada en este concepto.
No debe olvidarse el horizonte del próximo año. Guste o no, nuestra capital será sede de los Juegos Panamericanos Lima 2027. No solo tenemos que organizar un certamen que será visto por el mundo entero, sino que también visibilizará la actuación de nuestros deportistas. El mayor esfuerzo estatal debiera estar dirigido hacia esos dos objetivos, sin desviaciones de ningún tipo.

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