El universo esférico de Gino Valentini

Jugó en Chile, España y México. Gino Valentini se puso el buzo de DT, pero su fuerte son las categorías formativas. Tiene ojo para encontrar talentos y capitalizar a los clubes.

Radiografía de uno de los cazatalentos más efectivos del fútbol chileno. Exjugador de selección y estrella de la Universidad Católica. También uno de los mejores entrenadores de etapas formativas. Pasó por Cusco y excedió las expectativas de la prensa de la Ciudad Imperial.

Por Wilder Buleje

Desde las 8 de la mañana en que coincidíamos en el lobby del hotel en Cusco hasta las 10 de la noche en la que nos despedíamos para reencontrarnos al día siguiente, Gino Valentini me ilustraba sobre fútbol en general, con capítulos esenciales del balompié chileno y mexicano.

Esa inmersión en las aguas profundas de otras latitudes estuvo a punto de ahogarme con un torrente incontenible de información. Durante el sueño procesaba nombres, partidos, equipos y en la mañana despertaba ávido de seguir escuchando las historias de ese ex volante rudo que ahora se expresa con serenidad y precisión.

Ambos coincidimos en un nombre clave en nuestro interés por el fútbol: Víctor ‘Pitín’ Zegarra. Al igual que yo, Gino Valentini había quedado deslumbrado por el negro quimboso de Alianza Lima el día que su padre lo llevó al Estadio Nacional de Santiago para ver en acción al elenco blanquiazul.

El día que Gino Valentini vio jugar a Víctor 'Pitín' Zegarra en Santiago decidió que el fútbol iba a ser su vida.

Valentini frisaba los 10 años. Ese día decidió que el fútbol era su deporte y que tenía que manejar la pelota de la forma pícara y espectacular como lo hacía Pitín Zegarra. Mientras estudiaba en la Universidad de Chile fue captado para el equipo de la Universidad Católica donde jugaría al fútbol profesional, “pero sin parecerme en nada a ese ídolo de Alianza Lima”.

Cuando le conté que ni los hijos de Pitín (Carlos y Pablo) heredaron las habilidades de malabarista de su padre, Valentini sonrió con alivio. En la cancha, Gino era el encargado de ir por el rival más hábil y anularlo, por las buenas o por las malas.

Esa segunda opción la usó contra Julio César Uribe en el Nacional de Lima. La U Católica, con el gordo Luis Santibáñez de entrenador, también técnico de La Roja, vino en 1981 para un amistoso contra la selección peruana.

“Santibáñez me ordenó que Uribe no permaneciera más de diez minutos en el campo, porque nos iba a pintar la cara. Efectivamente, Julio César estaba prendido y era difícil controlarlo. En una disputa le entré con todo por detrás y le impacté los gemelos de la pierna derecha. No pudo continuar. Al día siguiente un diario tituló: ‘Un delincuente pasó por el Estadio Nacional’. Ese fui yo”, comenta Gino con cierto aire de culpabilidad.
Julio César Uribe era el mejor jugador de Perú en la década de 1980. El entrenador de la U Católica y de la selección mapochina, Luis Santibáñez, decidió anularlo a la mala en un amistoso de 1981.

MÉXICO LINDO Y QUERIDO

Con la U Católica llegó a la cima del fútbol chileno y hasta ahora el club le reconoce el esfuerzo con entradas de cortesía para los encuentros de la liga. También recibe invitaciones de honor para algunas celebraciones deportivas.

Tuvo un paso fugaz por el fútbol de España. Jugó por el Real Oviedo. Desde la Madre Patria saltó a México, su segunda casa futbolística y ahí tocó el cielo con las estrellas del país azteca. Para Valentini conocer y jugar al lado de Benjamín Galindo fue un acontecimiento que lo marcaría de por vida.

“Para mí ha sido el mejor jugador de la historia de México. Jugó hasta los 41 años y en cuanto equipo jugaba éste campeonaba. Fuerte como ninguno y hábil como el mejor. Tenía una estrella favorable que lo llevó a la selección de su país. Jugar a su lado fue un sueño cumplido. Coincidimos en el Tampico Madero y la pasé muy bien a su lado”, evocó Gino.

Fueron épocas de bonanza económica. El Tampico Madero era la fusión de dos equipos: el Tampico (sindicato petrolero) y Atlético Campesinos. Ninguno quería la fusión completa y eso se reflejaba en los uniformes que conservaba los colores de uno y otro. El celeste con blanco de uno se mezclaba con el café y oro del otro. “En la cancha parecíamos artistas de circo”, susurra Gino Valentini.

AS FORMATIVO CON OJO CLÍNICO

De regreso a Chile, Gino Valentini jugó sus últimos años en el Unión San Felipe y Deportes Arica. Terminaría su carrera futbolística en México, en el Deportes Irapuato. A partir de ahí inició una irregular carrera de entrenador: inferiores de la U Católica, técnico del Regional Atacama, Municipal Las Condes, Provincial Osorno, Deportes Puerto Montt y Deportes Melipilla.

Pese a que los resultados no le fueron satisfactorios, en ese proceso agudizó la visión y cayó en cuenta que lo suyo era estructurar las categorías formativas y unificar comandos técnicos para clubes de la división rentada.

Llegó al Deportivo Magallanes en 2020 y ejerció la gerencia deportiva. Propuso al joven técnico Nico Núñez como entrenador del club fundado en 1897. Fue su gran acierto y con esa decisión probó su nueva faceta de cazatalentos y estructurador de comandos técnicos.

Nico Núñez obtuvo resonantes triunfos en 2022. Subió al Magallanes a primera, ganó la Copa Chile y clasificó a la Copa Libertadores 2023. Uno de los artífices de ese momento fue Gino Valentini.

¿POR QUÉ EN CUSCO?

Llegó a Cusco invitado por Heinz Gildemeister, impulsor de la ticketera digital Passline, quien estuvo a cargo del encuentro amistoso entre Cienciano y Magallanes en el Estadio Garcilaso.

“Heinz me propuso que viniera como su asesor futbolístico, puesto que yo conocía a todo el plantel y podía promocionar el encuentro dando a conocer la valía de los jugadores y del técnico Nico Núñez”, recordó.

Tal como lo pueden comprobar los periodistas de los diversos medios deportivos de Cusco, las palabras de Gino Valentini se cumplieron a cabalidad en el encuentro que ganó 3-1 Cienciano.

Magallanes tocó y tocó el balón. Se defendió controlando la pelota y hasta se adelantó en el marcador. Recién a los 77 minutos llegó el empate de Cienciano y en los descuentos marcó los dos goles para el triunfo definitivo. Un tanto de Cienciano y dos de la altura cusqueña.

Gino Valentini recordó a diversas generaciones de jugadores peruanos en sus apariciones en medios de la Ciudad Imperial. Sorprendió a los reporteros cuando les comentó que él recomendó la contratación de Chemo del Solar para entrenador de la U Católica.

También que él formó a Nico Núñez como jugador y que alternó con él en el banco técnico del Magallanes, “al tercer partido lo dejé solo, ese muchacho sabe muy bien lo que quiere y transmite con propiedad sus conocimientos. Que nadie se sorprenda cuando llegue al comando técnico de la selección chilena”.

HASTA PRONTO

Gino Valentini retornó a Lima y acá sostuvo reuniones de trabajo con colegas peruanos. También despertó interés de algunos clubes que desean consolidar sus divisiones de menores. En fin, que tampoco sorprenda verlo de regreso pronto. El hombre del universo esférico promete más historias y un aporte realizable en el ámbito formativo. ¡¡¡Abran cancha!!!

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