![]() |
| Acaba de sellar la victoria sobre el estadounidense Aleksandar Kovacevic y Nacho Buse celebra su pase a la final del ATP 500 de Hamburgo. |
A los 22 años, el tenista peruano pisa la final del ATP 500 de Hamburgo tras derrotar con holgura al estadounidense Aleksandar Kovacevic (94 ATP). Enfrentará al temible estadounidense Tommy Paul, ex Top Ten y uno de los raqueteros más experimentados del circuito. Paul (22 ATP live) eliminó al australiano Alex de Miñaur (9 ATP) con una remontada frenética.
Por Wilder Buleje
La victoria le pertenece a los más tenaces. Ese es el lema del segundo Major de la temporada, el afamado Roland Garros, la parada final de los torneos sobre polvo de ladrillo.
Ignacio “Nacho” Buse tendrá que apelar a mucho más que la tenacidad para sumar su primer título ATP (Asociación de Tenistas Profesionales) ante uno de los monstruos del circuito: el estadounidense Tommy Paul.
Nacho llega posicionado en el puesto 36° del ránking ATP Live, que se actualiza con los resultados del día. Mientras que Paul, quien se inscribió en el ATP 500 de Hamburgo como 26°, ahora aparece en la posición 22°. Nuestro compatriota viene escalando desde la posición 57°.
Buse accede a la final después de una exhibición de buen tenis ante Aleksandar Kovacevic (94 ATP), un tenista estadounidense que no pudo resolver los problemas de velocidad de pelota, fortaleza física y buen servicio que le impuso el peruano.
Kovacevic había eliminado al canadiense Félix Auger-Aliassime (5° ATP) y asomaba como una amenaza para Nacho; sin embargo, terminó desbordado de principio a fin. La reacción que mostró en el segundo set no alcanzó para evitar el contundente 6-2 y 7-5.
TOMMY PAUL: UN RIVAL PODEROSO
Hasta ahora, Buse ha enfrentado a rivales de gran nivel. Sin embargo, Tommy Paul (29 años) está un escalón más arriba, pese al bajón en el ránking. El año pasado se ubicó 8°.
La remontada en semifinales ante el top ten australiano Alex de Miñaur (9 ATP) indica que Paul mantiene un juego temible. De Miñaur, el “Demonio de Tasmania”, es uno de los jugadores más veloces del circuito y, pese a ese plus, no pudo detener el juego demoledor de Tommy, quien ganó 2-6, 6-3 y 6-3.
![]() |
| Esta escena puede convertirse en constante en la carrera tenística de Ignacio Buse quien el lunes debuta en Roland Garros ante el ruso Andrey Rublev (13° ATP). |
Esa es la pregunta del millón para el comando técnico de Buse. Solo como apunte: Ignacio Buse desarrolla un patrón de juego muy parecido al de Paul. Buen primer y segundo servicio, velocidad a lo largo de la línea de fondo, golpes potentes y profundos de derecha y revés hacia los extremos.
Es decir, el peruano soportará en carne propia lo que él aplica con éxito a sus rivales. Solo que Tommy Paul lo viene ejecutando consistentemente desde hace una década con resultados satisfactorios. Un detalle nada menor: el estadounidense posee una volea mortal y presiona mucho en la red.
Pase lo que pase, esta final deviene en una magnífica ocasión para medir con exactitud el actual nivel de Buse. Si pierde, estará ubicado entre los 40 mejores jugadores del mundo. Si gana, avanzará hasta los 30 mejores del planeta. En ambos casos, una marca memorable en el inicio de su imponente carrera.
ROLAND GARROS A LA VISTA
Aunque a sus 22 años Buse posee una recuperación física casi automática, tampoco se trata de abusar de sus posibilidades y acumular fatiga innecesaria. El lunes debuta en Roland Garros ante otra de las grandes figuras del tenis actual: el ruso Andrey Rublev, 13° ATP y ex 5°.
A ese encuentro, Nacho debe llegar con sus cinco sentidos en plenitud. Andrey es el tipo de jugador que te demuele ante cualquier señal de vulnerabilidad. Si Arthur Fils y Frances Tiafoe fueron grandes obstáculos en Madrid y Roma, respectivamente, Rublev suele ser una muralla infranqueable.
Sin embargo, el ruso tiene su talón de Aquiles: escasa tolerancia a los errores y su cabeza lo traiciona cuando el oponente lo lleva al límite. Es decir, hay que llevarlo a la situación donde él mismo se convierta en su peor enemigo.


Comentarios
Publicar un comentario