“Un jugador de élite para una década”

Cualquier vaticinio es válido en la expectante carrera de Ignacio Buse en el circuito de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP). Por hora va 41° en el ránking y amenaza con subir mucho más.
El tenista peruano acaba de meterse a semifinales del ATP 500 de Hamburgo (Alemania). Desde el ATP 1000 de Madrid no para de subir en el ránking ATP. El exraquetero Pablo Arraya ha sido testigo de excepción de su actuación en tierras germanas. Este es un fragmento de esa experiencia.
Por Wilder Buleje
“En el circuito dicen que Ignacio Buse es un jugador de otro nivel. Tiene una canción que lo identifica y juega en su propio estadio”. Un eufórico Pablo Arraya responde la llamada con un tono vibrante desde Hamburgo (Alemania).
Aún su risa no se apaga cuando, más en serio, afirma: “Estoy feliz y toda la afición debe estarlo. Tenemos un jugador de élite que nos dará muchas alegrías en los torneos de la ATP y en la Copa Davis. Esto va a durar diez años, por lo menos”.
Pablo Arraya sigue la trayectoria de la pelota lanzada por Ignacio Buse después de su triunfo ante el francés Ugo Humbert que lo clasifica a semifinales del ATP 500 de Hamburgo.
Sobre el triunfo de Buse ante el francés Ugo Humbert (34 ATP) en cuartos de final del ATP 500 de Hamburgo –Pablo recibió invitación del equipo de Nacho– fue generoso: “Hubo momentos brillantes. Lo vi jugar a un nivel que muy pocas veces he visto. He recibido llamadas de amigos del tenis de Australia, Francia, Estados Unidos. Están sorprendidos por la calidad de Buse”.
En el momento cumbre del partido, cuando Nacho estaba 0-3 en el tercer set, Arraya reveló que su entrenador Juan Lizariturry le dijo desde la tribuna que “confiara en sus piernas”. Es decir, que confiara en la preparación física.
“En ese momento hubo un cambio de actitud, porque el servicio de Nacho es muy bueno. Lo había demostrado en el primer set y en los partidos previos. Ustedes lo vieron también. Ganó los siguientes seis games y cerró 6-3. Lo cierto es que el trabajo del preparador físico (Daniel Cardeñoso) es notorio. Sus piernas tienen mayor volumen, al punto que sus pantalones ya no le entran”, graficó el Tigre Arraya.
—Pablo, Ignacio Buse ya subió al puesto 41° del ránking ATP, está amenazando tu mejor marca. —El primero en la lista es Luis Horna (33 ATP). Yo llegué hasta el puesto 29 (ríe). Pero tal como está jugando Nacho creo que alcanzará o superará a Jaime Yzaga (18 ATP). La verdad, no veo límite en su ascenso y eso me alegra mucho.
—¿Consideras que tendremos un jugador con longevidad deportiva? —Esto va a durar diez años, como mínimo. Tiene un equipo de primera. Son tres personas que le programan todo. Está mejor cuidado que un piloto de Fórmula 1. Se acaba de integrar un gran profesional catalán, Gabriel Urpi, quien fue un talentoso juvenil en mi época. Llegó hasta el 106 ATP. Es un reconocido técnico en España. Su aporte será muy positivo. Es curioso, pero Urpi me ganó en el Estadio Hermanos Buse. ¿Cómo es la vida, no?
—¿Después viene Roland Garros, irás a París? —Me han extendido la invitación para Roland Garros. Un gran honor seguir de cerca los pasos de Nacho Buse.

Los arquitectos del progreso de Nacho Buse. El técnico Juan Lizariturry (derecha) y el preparador físico Daniel Cardeñoso.
CURVA ASCENDENTE
Ignacio Buse (41° ATP) dio el gran campanazo de su magnífico momento tenístico en el ATP Master 1000 de Madrid. Ahí sorteó con comodidad en el debut al siempre complicado francés Adrián Mannarino. El zurdo galo, conocido en el circuito como el “Mejor de los Malos”, constituye una especie de termómetro: si le ganas puedes aspirar a más; si te derrota, necesitas más preparación.
En segunda ronda chocó contra una pared: Arthur Fils. El francés venía de ganar el ATP 500 de Barcelona y fue un obstáculo impasable. Sin embargo, en las tres horas de partido Buse emitió señales claras sobre su potencial.
En el Master 1000 de Roma debutó con triunfo ante una gran figura y dueño de casa, Lorenzo Sonego (66 ATP), y ratificó que el triunfo en Madrid no era casualidad. No solo había acabado con una sequía de triunfos peruanos en un ATP Master 1000, sino que su ascenso no tenía límites.
El estadounidense Frances Tiafoe (20 ATP) fue un escollo insalvable en la segunda ronda. Ahí Buse verificó lo que ya había ocurrido ante Fils (17 ATP) en Madrid: tenía tenis para derrotar a ambos, pero la respuesta física lo traicionaba en momentos cruciales. Encontró la solución: economía del esfuerzo.
Llegó al ATP 500 de Hamburgo con lecciones aprendidas. El ímpetu hay que dosificarlo: vas con todo cuando estás sacando; esperas con paciencia cuando el rival está al servicio; no forzar devoluciones extremas y atacar cuando el rival muestre debilidad o cometa un error.
Su primera víctima fue nada menos que el campeón vigente del certamen, Flavio Cobolli (12 ATP). Buse, con su servicio bien afinado, golpes profundos y una movilidad de peso pluma, impidió que el italiano desarrollara su juego. Ignacio terminó el partido sin señales de desgaste mayor tras un 6-2 y 7-5.
Ante el checo Jakub Mensik (28 ATP) la receta resultó excesiva. Daba la impresión de que Nacho estaba solo en la cancha, que al frente tenía un “sparring” desafortunado. El 6-0 y 6-3 fueron pálido reflejo de esa paliza. El pase a cuartos lo enfrentaba al temible francés Ugo Humbert (34 ATP), zurdo para más señas.
El tenista galo soportó un concierto del peruano en el primer set, que concluyó 6-2. Reaccionó en el segundo por 5-7, pero no pudo mantener el ritmo de Buse en el tercero, quien sin despeinarse remontó un 0-3 ganando seis games consecutivos para sellar el triunfo con un 6-3 inapelable. Es decir, un 6-0 camuflado.
En semifinales Nacho Buse espera al estadounidense Aleksandar Kovacevic (94 ATP), quien eliminó al argentino Ugo Carabelli (68 ATP) en un luchado partido que concluyó 6-4, 6/7 (10) y 6-2. No hay que olvidar que Kovacevic derrotó en octavos al top ten Felix Auger-Aliassime (5 ATP).
No hay rival chico en el circuito. Ignacio tiene todo para realizar un buen partido. El apoyo de su comando técnico es notorio. Y el empujón anímico que significa la presencia de Pablo Arraya debe dar resultado. Que el triunfo de Nacho se extienda. Que gane el tenis en Perú.
Comentarios
Publicar un comentario